RESEÑA HISTÓRICA DE LA COMUIDAD

CONGREGACIÓN

“DISCÍPULOS DEL ESPÍRITU SANTO”

“Evangelizare pauperibus misit me” (Lc. 4,18).

 

Evangelizamos con el espíritu y la mística de la Renovación Carismática Católica.

 

Loja – Ecuador

 

1. NATURALEZA Y FIN DE NUSTRA CONGREGACIÓN

 

 

El Instituto de los Discípulos del Espíritu Santo fue fundado por el P. Salvatore Di Modica, D.Sp.S. en la ciudad de Loja el 30 de abril de 1989.  “Es un Instituto Religioso de derecho diocesano, dedicado a la Evangelización con el espíritu y la mística de la Renovación Carismática Católica (R.C.C.)” (Constituciones y Reglas (CR) # 1).

 

“Contamos con miembros clericales: sacerdotes, diáconos, hermanos coadjutores y laicos.  A nuestro Instituto pertenece también la Asociación de “Discípulos del Espíritu Santo” externos” (CR #2).

 

“Nuestro fin es seguir a Cristo anunciando la Buena Noticia a los pobres (cf. Lc 4,18)” (CR #3).

 

“Conducimos, ayudamos, acompañamos y asesoramos la Renovación Carismática Católica y en todo campo la promovemos” (CR #4).

 

“Vivimos en comunidades auténticamente apostólicas y carismáticas” (CR #4) a ejemplo de la primera comunidad cristiana (cf. Hch 2, 42; 1, 14; 4,32).

 

2. NUESTRA FORMACIÓN RELIGIOSA – CONSAGRACIÓN

 

Los Discípulos del Espíritu Santo seguimos un proceso de formación gradual, empezamos por el Postulantazo, luego el Noviciado, después la Profesión temporal de los votos religiosos, para finalmente llegar a la donación total a Cristo con la Profesión de votos perpetuos.

 

Nuestra consagración “es la respuesta de amor a Aquel que nos amó primero (cf. 1Jn 1,4-19) y que nos llamó para seguirlo por el camino que Él anduvo: camino de castidad, pobreza y obediencia.   Además, nosotros tenemos la felicidad de hacer un cuarto voto: el de Fidelidad a la Iglesia y a su Magisterio “(CR #22).

 

3. NUESTRA ESPIRITUALIDAD

 

Siendo nuestra Congregación un Instituto de Vida Consagrada dedicado también a atender la Renovación Carismática Católica, nuestra Comunidad se nutre espiritualmente de las mismas fuentes de las que se alimenta esta Corriente de Gracia (R.C.C.), asumiendo por tanto, una espiritualidad Trinitaria, Cristológica, Pneumática, Mariana y Eclesiológica.

 

-          Además tratamos de vivir como la primera comunidad cristiana de Jerusalén que “escuchaban asidamente las enseñanzas de los apóstoles, participaban en la fracción del pan y todo lo tenían en común…” (cf. Hch 2,42; 1,14; 4,32).

 

-          “Vigorizamos nuestra vida espiritual con la lectura diaria de la Palabra de Dios, acudimos a la Eucaristía diariamente, segregamos un tiempo adecuado para la oración mental, la meditación y nos unimos a la Iglesia universal a través del rezo de la Liturgia de las Horas” (CR #127).

 

 

4. NUESTRA VIDA APOSTÓLICA

 

“Nos caracterizamos por el dinamismo con que hacemos frente a las urgencias pastorales” (CR #4), siempre con el carisma de la R.C.C.  Nos distinguimos, por tanto, por “ser servidores humildes y audaces del Evangelio de Cristo, Señor y Salvador” (CR #90).

 

Nuestro servicio apostólico se dirige a “los grupos de fieles a quienes la Iglesia todavía no han podido proveer aún de suficiente medios de salvación” (CR #106), “los que se han vuelto indiferentes a la fe” (Ibid. # 107), “los hermanos separados” (Ibid. # 108), “las naciones todavía no iluminadas por la luz del Evangelio” (Ibid. # 109), “los fieles llamados a la perenne conversión” (Ibid. #110), y “los sacerdotes educadores en la fe” (Ibid. #111).

 

Para esto, “realizamos evangelizaciones masivas a través de la música, la predicación, la danza y muchos medios más, para formar luego grupos de oración carismáticos” (CR # 113).  También “predicamos ejercicios espirituales a sacerdotes, religiosos y laicos” (CR #115).

 

Además trabajamos en el ministerio parroquial (CR #114), “realizamos acción social y promoción humana” (CR #116).  Trabajamos con los medios de comunicación social, haciendo uso casi imprescindible de ellos: televisión, radio, revistas y muchos más. (CR # 117), y “otorgamos orientación espiritual y consejería” (CR #118).

 

“VEN Y SÍGUEME”

 

¡Joven, el Señor te llama, contéstale con un sí generoso!

 

¡Si quieres darle un rumbo definitivo a tu vida y sentir el gozo de entregarte radicalmente al seguimiento de Cristo, no lo dudes más, conságrate a Cristo como religioso y únete a nosotros!

 

Nuestros teléfonos son:

 

EN LOJA

 

-          Casa de Formación “San Miguel Arcángel”, telf. 2561424.

-          Parroquia “Cristo Rey” – Casa “San José”, telf. 2575986.

-          Animador vocacional: Hno. Silvino Acencio, D.Sp.S. Telf. 090960191. E-mail: ulfredfousa@yahoo.com

 

¡ TE ESPERAMOS !

 

“Joven, en el mundo hay mucha gente que aún no conoce a Cristo, ellos esperan por ti”.

 

Un Discípulo del Espíritu Santo es:

 

“Un apóstol de fe robusta, esperanza alegre, de ardiente caridad, de celo encendido.  No presume de sí, su fuerza es la oración constante.  Es un enamorado del Espíritu Santo, para que lleno de Él pueda ser un apóstol universal trabajando incansablemente a tiempo y a destiempo (cf. 2Tm 4,2) para que el Señorío de Jesucristo y el reinado del E Espíritu Santo se establezcan en cada corazón.  El nombre de “Discípulo del Espíritu Santo” es todo un programa de vida religiosa y sacerdotal” (CR # 102 – 103).

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